Sistema penitenciario inicia redistribución de internos hacia nuevo complejo de Talca para enfrentar hacinamiento
El proceso contempla el traslado de más de 1.200 personas privadas de libertad desde distintas regiones del país hacia el nuevo recinto penitenciario del Maule.

El sistema penitenciario chileno comenzó un proceso de redistribución de población penal hacia el nuevo Complejo Penitenciario de Talca, con el objetivo de disminuir los niveles de hacinamiento que afectan a diversos establecimientos del país. La medida forma parte de un plan de reorganización progresiva impulsado por Gendarmería de Chile.
El operativo considera el traslado de más de 1.200 internos, principalmente desde la Región de Valparaíso, donde la ocupación penitenciaria alcanza niveles cercanos al 195%, con recintos como Limache, Quillota, Los Andes y San Antonio funcionando muy por sobre su capacidad. En una primera etapa, alrededor de 200 personas privadas de libertad serán derivadas hacia el nuevo penal ubicado en el sector de Panguilemo, en Talca.
Las autoridades regionales de Valparaíso Region han advertido la compleja situación de la red penitenciaria local, señalando que no existen proyectos de nueva infraestructura carcelaria en el corto plazo y que algunos recintos presentan además riesgos operativos frente a emergencias, como eventuales alertas de tsunami en el caso de San Antonio.
En paralelo, el proceso incluye el traslado de más de mil internos desde la antigua cárcel de Talca hacia el nuevo complejo del Maule. El recinto, inaugurado en 2025 durante el gobierno del presidente Gabriel Boric, cuenta con alta tecnología de seguridad, capacidad para más de 2.300 plazas, sistemas de vigilancia avanzados y una segmentación especializada de la población penal, consolidándose como una de las infraestructuras carcelarias más modernas de la región.
