Nacional

Expertos advierten efecto búmeran: eliminar los intereses sobre intereses podría encarecer créditos y viviendas

Vivienda 1

Sostienen que la prohibición del anatocismo podría traducirse en tasas más elevadas desde el inicio, una menor rentabilidad para los ahorrantes y mayores costos para el financiamiento de proyectos inmobiliarios.

La indicación que busca prohibir el conocido cobro de intereses sobre intereses abrió un debate respecto de sus posibles consecuencias para el mercado de capitales, los créditos hipotecarios y el sector inmobiliario. Aunque la propuesta busca proteger a los consumidores, economistas advierten que los costos podrían terminar siendo incorporados anticipadamente en las tasas y distribuidos entre todos los clientes del sistema financiero.

Según el ingeniero comercial de la U. de Chile y graduado de las escuelas de negocios de Stanford y Harvard en Estados Unidos, Cristián Lecaros, “el anatocismo, en simple, es cuando los intereses de un ahorro o una deuda se suman al capital y esa nueva base también genera nuevos intereses. Es como una bola de nieve bajando un cerro, mientras más rueda, más nieve se va juntando. Así funciona un depósito a plazo, una cuenta de ahorro y también un crédito hipotecario a 30 años o el financiamiento de un edificio en construcción”.

El también CEO de Inversión Fácil expresó que se trata de una fórmula utilizada durante más de 200 años para calcular el valor del dinero en el tiempo y sostuvo que su eliminación no hará desaparecer los costos asociados. “Si se prohíbe por ley, esta modalidad no va a desaparecer. Alguien va a buscar compensar esa pérdida dentro de este mercado de capitales y la forma más simple es cobrar un interés más alto desde el día número uno para traspasarlo finalmente a este crédito y cómo se desenvuelve en los próximos meses y años”, afirmó.

Lecaros comparó la iniciativa con prohibir los descuentos por volumen en un supermercado. “No bajan el precio, lo suben desde la partida. El que ahorra pierde rentabilidad y el que pide un crédito lo va a pagar probablemente más caro”, indicó. A su juicio, el golpe más fuerte recaería en el mercado de capitales, debido a que el sistema que canaliza el ahorro, los créditos, los bonos y el financiamiento de proyectos fue diseñado considerando la capitalización de intereses.

En esa línea, advirtió que modificar esta regla obligaría a rediseñar distintos mecanismos financieros y podría generar incertidumbre jurídica. “Ningún país occidental comparable ha hecho una prohibición de este tipo que pueda ser tan dramática en el costo desde el momento uno. Esto creo yo va a generar incertidumbre jurídica, inversionistas que van a estar castigando la incertidumbre, traspasando estos costos desde un inicio”, sostuvo. Agregó que, para el sector inmobiliario, esto podría traducirse directamente en mayores costos de construcción y viviendas más caras.

Por su parte, Patricio Gana, director ejecutivo de AK Contadores y especialista en el diseño de estrategias de negocios, reconoció que eliminar los intereses sobre intereses puede parecer una propuesta razonable, pero explicó que existen costos adicionales cuando una persona o empresa incumple el pago de un crédito. “Cuando una persona o una empresa no paga un crédito, genera gastos adicionales para quienes sí le prestaron los dineros y, por lo tanto, esa es la lógica de cobrar intereses sobre esos intereses ya pactados, porque los intereses inicialmente pactados asumen que la persona va a cumplir”, señaló.

Gana sostuvo que, de aprobarse la reforma, dichos gastos podrían terminar siendo distribuidos entre todos los clientes mediante tasas levemente más altas. “Lo que se propone con esta reforma, con esta propuesta de reforma, es que ese gasto adicional lo paguemos entre todos. ¿Qué significa eso? Que la tasa de interés que nos van a cobrar debiera subir levemente para que lo paguemos entre todos. Entonces, lo que cabe preguntarse es, ¿es justo que lo paguemos entre todos o no es justo y debieran pagarlo las personas que efectivamente no cumplen?”, concluyó.